Nadal, concentrado y firme desde el primer punto del partido, se exhibió ante un Murray incapaz de frenar las acometidas del español, tanto con una agresiva derecha como con un revés impecable, que desesperó a un Murray que ni siquiera encontró auxilio en su servicio.
La semifinal parece más sencilla si cabe
El número dos mundial, que ahora se medirá al vencedor del partido entre el francés Arnaud Clement y el alemán Rainer Schuettler, nunca sintió presión del público ni de su rival porque fue una auténtica apisonadora, con su servicio y al resto. Sólo concedió un punto en sus tres primeros servicios y paulatinamente fue presionando el saque de Murray, hasta que se anotó el 'break' en su cuarto intento y con 3-4 a su favor. Nadal sirvió entonces para resolver la primera manga por 6-4.
Lección tenística
Todavía más expeditivo fue en la segunda manga, en la que arrolló a un desconocido Murray, cansado de su partido a cinco con Gasquet y sobre todo minado porque veía como Nadal, además de jugar a la perfección cuando llevaba la iniciativa, devolvía todos sus intentos. Dos nuevas roturas, en el tercer y séptimo juego, le dejaron el partido en franquicia con la adquisición de la segunda manga por 6-2.
Y en el tercero llegó la liquidación del encuentro con un Nadal soberbio, que no concedió ni una sola pelota de rotura y que siguió martilleando a Murray hasta que se hizo con el partido por 6-4, en uno de sus mejores partidos sobre la hierba londinense y que le permite jugar sus terceras semifinales consecutivas en Wimbledon.
Redacción segundosfuera.com |
2/7/2008 |