Siguen las idas y vueltas en la historia que tiene como protagonistas a Franck Ribéry, Real Madrid y Bayern Munich. Ahora el jugador parece haber empezar a jugar su última ficha presionando a los dirigentes del club bávaro, que una vez más dijeron que no lo venderán. Ribéry, quien ayer deslizó que quería marcharse al Madrid, cumplió su segundo día sin entrenarse. Ayer se fue de la práctica tras una fuerte charla con Van Gaal y después, bajo una voz oficial, se dijo que se retiró por unas ampollas en un pie provocadas por la utilización de botines nuevos.
Sigue la polémica
Hoy no se entrenó por el mismo motivo y en Alemania ya circula la conjetura de que esto, junto a sus declaraciones, es como parte de esa estrategia para que lo dejen partir a España, lo que ya le ha valido el calificativo de mercenario por parte de algunos medios. Bayern Munich, sin embargo, se esfuerza por mantener la calma e incluso ha prescindido de imponerle una multa al francés por sus declaraciones. "Lo que ha dicho Franck no parece tan grave: él ha dicho que el Real Madrid o nada. Entonces nuestra respuesta es clara, no habrá nada", dijo Karlheinz Rummennige, presidente del Consejo Directivo.
Redacción segundosfuera.com |
3/7/2009
|