Sus
primeros años
Es uno de los mejores jugadores del mundo, el
que más cobra en su país. La afición
le adora, aunque también le ha dado la
espalda en momentos cruciales. Casado con la Spice
pija, David Beckham es una estrella mediática:
tiene una mansión, la Reina de Inglaterra
se preocupa por sus lesiones e incluso es materia
de estudio en la universidad. Durante cuatro años
ha engrosado y dado color a las filas del Real
Madrid, que abandonará finalmente en agosto
del 2007.
¿Quién dice que los sueños
no pueden cumplirse? David Beckham siempre había
querido jugar en el Manchester United, y ya de
pequeño decidió trabajar duro para
lograrlo algún día. Lo cierto es
que Becks empezó a despuntar bien pronto:
con 12 años ganó una competición
de jóvenes promesas que le permitió
viajar a Barcelona y vivir un entrenamiento del
Barça. El director de la escuela que le
premió era Bobby Charlton, una leyenda
del fútbol inglés, que se fijó
en su manera de jugar y no dudó en recomendarlo
al Manchester.
En
el Manchester United
Pasarían aún varios años,
pero finalmente el pequeño David llegaría
a su club favorito. Fue en 1991, cuando tenía
16 años. Beckham firmó un contrato
de formación con el Manchester y entró
en el equipo filial. Su calidad de juego hizo
el resto: en 1992 debutó en el primer equipo,
en 1993 firmó su primer contrato profesional
y en 1994 ya estaba en la Liga de Campeones. Pronto
se convirtió en titular imprescindible,
se metió a la afición en el bolsillo
y logró que el seleccionador de su país
lo llamara a filas. Cuando le convocaron para
Francia 98, Becks vio por primera vez al alcance
de la mano su sueño de ganar la Copa del
Mundo.
Un pequeño fracaso
Lo que no sospechaba es que aquel Mundial le traería
uno de los peores momentos de su carrera... Los
nervios le traicionaron en octavos de final, ante
Argentina: tras una acción de Simeone,
recibió una tarjeta roja y la expulsión.
Con un hombre menos, su equipo no superó
la eliminación. Toda Inglaterra, desde
los aficionados a la prensa, culpó a Becks
por aquello. Pero Beckham no se dejó amedrentar
por las críticas. Es más, replicó
a sus detractores con una temporada increíble
en la que el Manchester triunfó en la liga
inglesa, la Copa de Inglaterra y la Liga de Campeones.
Como recompensa, la FIFA le declaró el
segundo mejor futbolista del año en 1999,
sólo por detrás de Rivaldo. Dos
años después repitió ese
título, quedando esta vez después
de Figo. En 2002 volvió con su selección
al Mundial, ahora ya como capitán. Aunque
tampoco entonces logró llevarse la Copa.
En
el Real Madrid
En 2003, Beckham abandonó su equipo de
toda la vida para fichar por un club español:
el Real Madrid. Su llegada el equipo de las estrellas
causó gran expectación, ya que hasta
el último momento el Barça también
se interesó por el jugador. Becks se ha
hecho famoso fuera del ámbito deportivo
por su relación con Victoria Adams, la
Spice pija, con la que tiene tres hijos. Los Beckham
son una pareja muy popular en todo el mundo y
un reclamo constante para la prensa por su estilo
de vida lleno de lujo y glamour. Casado con un
icono gay, Beckham es también un sex symbol
para los homosexuales.
Su marcha a Estados Unidos
Esa habitual aparición en las portadas
no parece gustar a ciertos sectores deportivos,
que también critican el ambiente excesivo
que rodea al jugador. Con todo, Beckham ha demostrado
con creces que es un futbolista de excepción.
Y eso, en definitiva, es lo que importa. Tras
cuatro años en España, el astro
del fútbol ha anunciado su decisión
de abandonar el Real Madrid para dirigirse a Los
Angeles, donde jugará por dos temporadas
en el LA Galaxy, tras firmar un contrato por el
que percibirá 2,25 millones anuales. Además,
el club estadounidense ha renunciado a sus derechos
de imagen, lo que significa que a su sueldo se
sumarán unos aproximadamente 30 millones
extra. Con la marcha del matrimonio Beckham, el
glamour y el protagonismo que había alcanzado
el mundo deportivo en el sector de la prensa de
corazón disminuirá. Será
una gran pérdida sin duda para los que
ya nos habíamos acostumbrado a verle en
revistas y televisión, sin contar el perjuicio
deportivo que sufrirá el Real Madrid sin
él. |